Aldea de Ebro, punto de inicio del Circuito del Ebro
Senderismo entre Valdeprado del Río y Valderredible

Circuito del Ebro, bosques, pueblos y ribera en el sur de Cantabria

Una ruta circular de 15 kilómetros que enlaza Aldea de Ebro, Loma Somera y Aroco entre robledales, hayedos, pastizales y largos tramos junto al río Ebro.

Aldea de Ebro · Foto: Dagane / Wikimedia Commons · CC BY 3.0
Distancia15 km
TipoCircular
DificultadMedia
Tiempo estimado5 h
Desnivel positivo460 m
InicioAldea de Ebro
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Aldea de Ebro, el comienzo entre piedra y bosque

El recorrido comienza en Aldea de Ebro, uno de los conjuntos rurales con más personalidad del sur de Cantabria. Sus casas de piedra, la iglesia de San Juan Bautista y las pequeñas construcciones religiosas que acompañan al núcleo forman un paisaje tradicional que fue reconocido como Conjunto Histórico.

Desde el pueblo se toma el camino hacia Loma Somera. La primera subida atraviesa La Costeriza, una ladera hoy ocupada por un joven rebollar que en el pasado estuvo dedicada a fincas y tierras de labor. El cambio de orientación introduce enseguida un ambiente más fresco y húmedo, con un pequeño hayedo que anticipa la variedad forestal de toda la jornada.

Río Ebro en las proximidades de Aldea de Ebro
Río Ebro cerca de Aldea de Ebro · Foto: P. B. Obregón / Wikimedia Commons · CC BY-SA 4.0
Paisaje fluvial

El Ebro como hilo conductor

En esta parte de Cantabria el Ebro abandona el gran embalse y comienza a encajarse hacia el Cañón de Valdeprado antes de abrirse posteriormente en Valderredible. El río y su bosque de ribera son el gran eje natural de la ruta.

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Loma Somera y el roble de La Piruta

Tras superar el hayedo se alcanza la zona de pastizales de Cabrero, ya con amplias vistas hacia el Cañón de Valdeprado. La sensación de espacio aumenta y comienzan a aparecer robles de gran porte junto al camino, entre los que destaca La Piruta, uno de los árboles singulares más conocidos de este sector.

La Piruta es una gran cagiga centenaria situada en el entorno de Loma Somera. Su tamaño, su edad y su vinculación con el paisaje tradicional la han convertido en uno de los hitos naturales del recorrido. Loma Somera añade además la imagen de un pequeño núcleo rural de montaña perfectamente integrado entre pastos y bosques.

Vista panorámica del valle de Valderredible
Valderredible · Wikimedia Commons
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Descenso al Molino de La Renegada y Aroco

Desde Loma Somera el itinerario pierde altura hasta reencontrarse con el Ebro en el Molino de La Renegada. A partir de aquí comienza uno de los tramos más tranquilos y agradables de la jornada, avanzando junto al río en el sentido de la corriente hasta alcanzar Aroco.

En este sector se hace especialmente visible el bosque de ribera. Avellanos, chopos, sauces y alisos acompañan al cauce, mientras en las laderas aparecen rebollares, brezales y pinares de pino silvestre. Es un mosaico de hábitats muy favorable para la fauna.

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Robles y hayedos

El recorrido atraviesa rebollares, pequeños hayedos y ejemplares monumentales como La Piruta.

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Bosque de ribera

Sauces, alisos, chopos y avellanos forman un corredor vegetal continuo junto al Ebro.

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Fauna fluvial

Martín pescador y lavandera cascadeña son algunas de las aves asociadas al río.

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Mamíferos del bosque

Nutria, corzo, tejón, zorro y marta encuentran refugio en este corredor natural.

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Regreso por la margen opuesta del Ebro

En Aroco se cruza el río para continuar el regreso por la otra margen. Esta parte mantiene el carácter forestal y fluvial del recorrido, con senderos que avanzan cerca del cauce y permiten observar señales de fauna, árboles horadados por pájaros carpinteros y pequeñas zonas de pasto.

El Puente de los Riconchos marca uno de los últimos hitos del circuito. Desde allí el camino conduce de nuevo hacia Aldea de Ebro, pasando por el entorno de la Ermita de Ondevilla y cerrando un recorrido en el que naturaleza, patrimonio rural y paisaje fluvial aparecen constantemente unidos.

Patrimonio rural

Aldea de Ebro, un final que merece tiempo

Al terminar la caminata merece la pena recorrer con calma el conjunto de Aldea de Ebro. Su arquitectura popular y religiosa añade una dimensión cultural a una ruta dominada por el bosque y el río.

Iglesia de San Juan Bautista en Aldea de Ebro
Iglesia de Aldea de Ebro · Foto: Corso / Wikimedia Commons · CC BY-SA 3.0
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Antes de empezar

Evita la ribera con lluvias intensas

No es recomendable realizar el tramo junto al río durante episodios de precipitaciones fuertes. Aguas arriba se encuentra la presa de Arroyo y pueden producirse aumentos importantes de caudal y situaciones de riada.

Cobertura móvil reducida

La cobertura es escasa en buena parte del itinerario. Descarga previamente el track GPX y lleva el teléfono con suficiente batería.

Agua durante el recorrido

Hay fuentes en varios de los pueblos por los que pasa la ruta, aunque es recomendable comenzar la marcha con agua suficiente.

Ruta de media jornada larga

Son 15 kilómetros y unos 460 metros de desnivel positivo. Aunque la dificultad técnica es moderada, conviene llevar calzado de senderismo, comida y ropa adecuada a la previsión.