Braña de los Tejos, un santuario milenario sobre Liébana
Una ruta circular de montaña que asciende desde Cicera por antiguos caminos empedrados, robledales y el hayedo de Cordancas hasta alcanzar uno de los enclaves arbóreos más singulares de Cantabria, a unos 1.400 metros de altitud.
Cicera, la puerta de entrada a la sierra
La ruta comienza en Cicera, en el municipio de Peñarrubia. Desde el pueblo se toma un antiguo camino empedrado que gana altura entre prados y un robledal maduro, dejando atrás poco a poco el caserío y entrando en un ambiente plenamente montañero.
En este primer tramo se pasa junto a las ruinas de la antigua ermita de Santa Cilde. El camino conserva todavía el carácter de las viejas vías de comunicación rural, con muros, piedra y vegetación ocupando el espacio entre las laderas.
El tejo, protagonista absoluto
El objetivo del recorrido es una concentración extraordinaria de tejos veteranos. Esta especie suele aparecer de forma aislada en los bosques cantábricos, por lo que encontrar un rodal tan denso y antiguo convierte el lugar en un enclave realmente excepcional.
El Murón y el paisaje pastoril
Tras atravesar robledales, prados y pequeñas brañas, el itinerario alcanza el entorno del refugio de El Murón, situado en torno a los 925 metros. Junto a él se conserva un pequeño chozo pastoril restaurado que recuerda la importancia histórica de estos pastos para el ganado.
Este punto marca además una referencia importante del itinerario. Desde aquí comienza la parte de mayor ascenso hacia Cordancas y existe la posibilidad de recortar la excursión regresando hacia Prado Arcedón sin alcanzar la braña superior.
El hayedo de Cordancas
Desde El Murón el camino entra en el hayedo de Cordancas. El ambiente cambia por completo: la sombra, la humedad y el suelo cubierto de hojarasca dominan la subida mientras se supera buena parte del desnivel que resta hasta la braña.
En este bosque aún pueden reconocerse vestigios de antiguos aprovechamientos forestales. El carboneo tuvo una gran importancia en estas montañas y dejó pequeñas plataformas y huellas que hoy ayudan a interpretar una forma de vida estrechamente ligada al monte.
La Braña de los Tejos
El punto culminante de la ruta aparece a unos 1.400 metros de altitud. Los tejos, algunos de aspecto verdaderamente ancestral, se distribuyen en un pequeño enclave de montaña rodeado por pastos y relieves de la Sierra de las Cuerres.
En días despejados la panorámica alcanza los Picos de Europa, la Cordillera Cantábrica y las estribaciones septentrionales de Peña Sagra.
Minas, hayedo y descenso hacia Prado Arcedón
Antes de comenzar la bajada puede contemplarse el entorno del zanjón de Cordancas, donde permanecen señales de la antigua actividad minera. Es otro ejemplo de cómo estas montañas fueron utilizadas durante generaciones más allá del aprovechamiento ganadero y forestal.
El regreso sigue la alineación de la Sierra de las Cuerres hacia el noroeste, atraviesa de nuevo hayedo y zonas de helechal y alcanza Prado Arcedón. Desde allí se desciende entre cabañales hasta conectar con la pista que devuelve a Cicera.
Tejos milenarios
Una concentración excepcional de Taxus baccata en un enclave de alta montaña.
Hayedo de Cordancas
Un bosque húmedo y sombrío que concentra buena parte del ascenso.
Memoria del carboneo
El recorrido conserva huellas de antiguos aprovechamientos forestales tradicionales.
Grandes panorámicas
Picos de Europa, Peña Sagra y la Cordillera Cantábrica dominan el horizonte.
Antes de empezar
Aunque no presenta pasos técnicos importantes, la combinación de 14,5 kilómetros y cerca de 900 metros de desnivel positivo exige una buena condición física. Reserva prácticamente una jornada completa.
La cota máxima ronda los 1.400 metros. Niebla, lluvia, viento y nieve pueden cambiar por completo las condiciones del recorrido, especialmente en otoño e invierno.
Los caminos forestales pueden presentar bastante barro en periodos lluviosos. Utiliza botas de montaña impermeables y con buena adherencia.
Existe fuente en Cicera, pero no hay puntos fiables de abastecimiento durante el resto de la ruta. Sal con agua suficiente para toda la jornada.
La cobertura móvil es buena en Cicera y puede reaparecer en la parte culminante, pero es irregular durante gran parte del itinerario. Lleva el track descargado.
