El faro del Cabo de Ajo se sitúa en el punto más septentrional de la Comunidad Autónoma de Cantabria, ofreciendo unas vistas espectaculares de su entorno. Desde este privilegiado lugar, se pueden contemplar la desembocadura de la ría de Ajo hacia el este, el Cabo de Quintres al oeste y la bahía de Santander, con la majestuosa Cordillera Cantábrica como telón de fondo al sur.
La construcción del faro fue proyectada en 1907, con la idea de erigir una torre de dieciocho metros de altura y una vivienda de dos plantas capaz de albergar hasta seis fareros. Sin embargo, el proyecto fue suspendido en 1909 con la puesta en funcionamiento del faro de Cabo Mayor en Santander, al considerarlo innecesario. Posteriormente, tras tres naufragios en la zona, se reconsideró la necesidad del faro y, en 1921, se aprobó nuevamente su construcción.
Desde 2015, se han realizado diversas mejoras en la zona, incluyendo un vallado perimetral y sendas peatonales, lo que ha favorecido el turismo, permitiendo a muchos visitantes disfrutar de este hermoso entorno.
