Aquí la oscuridad forma parte de la visita
Hornos de la Peña Linterna, casco y algunos de los grandes grabados prehistóricos de Cantabria
Una experiencia muy diferente a una cueva turística convencional: sin iluminación eléctrica y con un recorrido que conserva buena parte de su carácter subterráneo.
El arte aparece bajo la luz de una linterna.
Hornos de la Peña conserva uno de los conjuntos de grabados paleolíticos más relevantes de Cantabria.
El gran vestíbulo fue frecuentado por neandertales y posteriormente por Homo sapiens, mientras que las galerías interiores guardan buena parte del repertorio gráfico.
Sin focos. Sin escenario artificial.
La ausencia de instalación eléctrica hace que la percepción de la cavidad sea especialmente auténtica.
Ven preparado.
Reserva imprescindible
El número de visitantes por sesión es extremadamente reducido.
Senda ascendente
Desde el aparcamiento hay que caminar aproximadamente 350 metros.
Casco y linterna
El material necesario durante la visita es facilitado por la organización.
Apagar las luces. Encender la Prehistoria.
El cupo es mínimo; comprueba siempre disponibilidad antes de acudir.
