Las Criaturas del Monte Hozarco, mitología con vistas al Desfiladero de La Hermida
Una senda corta entre bosque atlántico y figuras mitológicas que culmina en el Mirador de Santa Catalina, uno de los balcones naturales más espectaculares de Cantabria.
Piñeres y la entrada al Monte Hozarco
La senda comienza en el entorno de la ermita de Santa Catalina, cerca de Piñeres. Tras un corto tramo de aproximación, el camino se interna en el bosque y comienzan a aparecer las criaturas de la tradición cántabra.
El recorrido es corto y carece de dificultad técnica, pero gana altura con decisión: en poco más de un kilómetro se salvan alrededor de 150–190 metros de desnivel.
Robles, hayas, castaños y acebos
El Monte Hozarco conserva un bosque mixto con robles en las orientaciones más soleadas, hayas en las laderas frescas, castaños en cotas bajas y un sotobosque de acebos, helechos, brezos y arandaneras.
Dieciséis criaturas escondidas entre los árboles
El recorrido actual reúne figuras a tamaño real de algunos de los seres más reconocibles de la mitología cántabra. El Trenti, el Arquetu, el Ojáncano, la Anjana, el Cúlebre, la Osa de Ándara o el Enanuco Bigarista forman parte de la experiencia.
Paneles y textos ayudan a descubrir qué representa cada personaje y qué papel ocupaba en las historias transmitidas durante generaciones.
El gran premio: Mirador de Santa Catalina
La senda culmina junto al mirador de Santa Catalina o Jozarcu. Desde aquí se contempla el tramo más profundo y encajado del Desfiladero de La Hermida, con el río Deva varios cientos de metros por debajo y los Picos de Europa cerrando el horizonte.
Muy cerca se encuentra además la Bolera de los Moros, yacimiento fortificado medieval que añade otro componente cultural a la visita.
16 figuras mitológicas
Un paseo didáctico para conocer personajes transmitidos por la tradición oral cántabra.
Bosque mixto
Robles, hayas y castaños crean un escenario perfecto para las leyendas.
Santa Catalina
Uno de los mejores miradores sobre el Desfiladero de La Hermida.
Ruta familiar
Corta, entretenida y con un objetivo claro que motiva a los niños.
Antes de empezar
La ruta es corta y sin pasos técnicos, aunque el desnivel se concentra en poca distancia. Conviene subir sin prisas.
Con hojas mojadas o barro, el descenso puede resultar resbaladizo. Mejor zapatilla o bota con buena suela.
El bosque alberga corzos, jabalíes y numerosas aves. Mantén el recorrido limpio y evita dañar las esculturas.
